Día 365 - Recordando…
Éste cuadro se lo regalé a mi mamá cuando estaba en pre-escolar. Uno parecido se lo regaló mi hermano (pues estudiabamos juntos y somos gemelos). Ahora pienso que sólo le damos dolores de cabeza. El cuadro lo vuelvo a ver puesto que acabo de llegar a Armenia al nuevo apartamento.
En estos 365 días he vivido de todo y gracias a éste proyecto podré tener una documentación gráfica del que puede haber sido el año más interesante de mi vida. Todo empezó con el cambio de casa en Manizales y lo que se suponía que debía ser mi último semestre de clases. A partir de entonces he vivido en otros dos lugares, perdí el semestre, me enamore dos veces, viajé a varios lugares, conocí mucha gente, aprendí a hacer cosas que no sabía hacer (y no debería), odié a algunas personas… pero lo más importante es que en éste momento soy una persona distinta.
Si puedo resumir éste año en dos palabras serían cambio y evolución.
¡Muchas gracias a quienes siguieron el proyecto atentamente!
Un año no pasa volando, nunca lo creí.
Día 365 - Recordando…
Éste cuadro se lo regalé a mi mamá cuando estaba en pre-escolar. Uno parecido se lo regaló mi hermano (pues estudiabamos juntos y somos gemelos). Ahora pienso que sólo le damos dolores de cabeza. El cuadro lo vuelvo a ver puesto que acabo de llegar a Armenia al nuevo apartamento.
En estos 365 días he vivido de todo y gracias a éste proyecto podré tener una documentación gráfica del que puede haber sido el año más interesante de mi vida. Todo empezó con el cambio de casa en Manizales y lo que se suponía que debía ser mi último semestre de clases. A partir de entonces he vivido en otros dos lugares, perdí el semestre, me enamore dos veces, viajé a varios lugares, conocí mucha gente, aprendí a hacer cosas que no sabía hacer (y no debería), odié a algunas personas… pero lo más importante es que en éste momento soy una persona distinta.
Si puedo resumir éste año en dos palabras serían cambio y evolución.
¡Muchas gracias a quienes siguieron el proyecto atentamente!
Un año no pasa volando, nunca lo creí.








